I'm not there
Todo el mundo me ha hablado de esta peli por la lograda interpretación de Cate Blanchett (de hecho, la versión final del afiche la tiene como protagonista del mismo). Sí, es sorprendente cuando un actor se somete a transformaciones radicales como esa, pero es una injusticia para con I'm not there reducir la peli a este único aspecto. La razón es bastante simple: esta película no se construye ni se apoya en las caracterizaciones físicas para dar cuenta de diferentes dimensiones y aspectos de Bob Dylan en su paso por las décadas del '50 al '70. Ahí está uno de los puntos más interesantes de este largo. Son seis actores que reflejan, exponen y representan a este cantautor contradictorio, delirante, talentoso e intenso.
Explora los límites de su propio discurso y echa mano a elementos poéticos para graficar hitos en su vida, como cuando el tipo, figura emblemática del folk y de la canción de protesta, da un giro y cambia la guitarra a secas por la electroacústica. En la peli se subraya el efecto devastador que tuvo en la música, músicos, público y seguidores, pareciendo a
primera vista algo caricaturizado. Bueno, el impacto real en la época fue equivalente a la matáfora de Dylan disparando con un arma contra la audiencia. Era mayo de 1965 y todos quienes adherían a esta corriente musical e ideológica condenaban el cruce al rock. En esa época, con lo que representaba Dylan para el movimiento folk y el mensaje que éste buscaba sembrar, fue igual a la traición máxima. Pasarse al lado oscuro. Hoy el relato de los hechos da para muchos análisis del episodio, pero lo cierto es que I'm not there recoge ese tipo de conflictos y otros que logran configurar al cantante y compositor como un hombre castigado y sometido a sus propias convicciones. El resultado, estar luchando constantemente contra sí mismo por años. O combatir la imagen que otros le endilgaron.
Mención aparte, la vuelta de tuerca a los temas de Bob Dylan en manos de Yo la Tengo, Cat Power, Sonic Youth, Sufjan Stevens y hasta Los Lobos, entre muchos otros que abastecen los dos discos que componen su BSO.
Etiquetas: Cine, En ácido, Música, RECOMENDADO



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