Se viene el estallido
Si repetidamente la actitud es escudarse tras un cargo, tras un ministerio, tras las canas, tras la fuerza, tras lo que ustedes entiendan por el ejercicio del poder sobre otros, los excesos reiterados pueden pasar la cuenta. Y asumir que los menores de edad no tienen derechos civiles, por lo tanto, ellos "juegan" a manifestarse por una educación mejor, ellos "carretean" cuando salen en masa a decir basta, que ellos "no saben lo que quieren y lo que dicen" es no escuchar al otro, no validarlo en su calidad humana ni civil. Esa actitud proviene de - dizque - pedagogos y educadores que ahora tiritan pensando en todos los chicos que han humillado sostenidamente o en los alumnos que han apretado en silencio los puños aguantándose diversas formas de abuso decidirán no aguantar más, respondiendo con lo que tengan a mano. Me alegro, a ver si de una vez abandonan el púlpito y comienzan a interesarse en algo más que en representar su propia versión del monito mayor. Comprendan que ya nadie quiere seguirlos con esa actitud.
No cuestiono el reproche de quienes observan que sus paraderos se encuentran destrozados después de una manifestación estudiantil, por ejemplo. Sé que no todo el grupo de manifestantes se encuentra igualmente informados, comprometidos o motivados por ser más en esta sociedad. Pero me niego a condenar el origen y los objetivos de este movimiento de ninguna manera. Sólo poniendo atención al fin último coincidiremos en que es legítimo. También concordaremos en que es una lástima que menores de edad tengan que salir a las calles a gritar y patalear por algo que quizás a sus padres y sus profesores - de esos que hacen clases, no los del Colegio de Profesores, evidentemente - les corresponde. Y que crucificar a una chica de 14 años por volcar una jarra con agua ante tanto estrellarse contra el conducto regular, es no querer ver el fondo del asunto.
El baño con agua helada que María Música propinó a Mónica Jiménez - poética imagen, por lo demás - escapa a una acción de protesta regular, principalmente, porque vemos un paralelo entre el cuestionamiento a la autoridad y su cara más temida: la respuesta de alguien que sólo recibe un día tras otro un horrible "porque no". Es decir, no sólo no ofrecen argumento, sino que tampoco permiten que "el otro" se exprese.
¿Quién teme que estos arranques se repiten siguiendo el "modelo" de María Música? Profesores, sin duda, que no saben cómo controlar a un curso y los someten a anotaciones, ironías, palabras descalificadoras, acoso psicológico utilizando el poder que tienen sobre ellos. ¿Suena conocido? Sí, porque si los docentes que ejercen desde esa miseria humana pudieran funcionar como Ministros sobre un universo mayor, digamos todo el sistema educacional chileno, harían lo mismo que las autoridades de la cartera de Educación: echarían mano a las Fuerzas Especiales, los carros lanzaaguas, la represión y detención de menores, el cierre al diálogo en reiteradas ocasiones, la desatención hacia los problemas de los estudiantes. Porque no existe en una perspectiva fascista la posibilidad de cambio, a menos que sea propuesto por la persona que ostenta el poder. Y, sin duda, se despacharía desafortunadas declaraciones como estas perlas de sabiduría, que hoy pronunció la Ministra de Educación de Chile, Mónica Jiménez de la Jara, en Terra al ser informada que QUIZÁS María Música se ha manifestado desde hace 3 años:
"Yo le preguntaría qué pasó antes de la violencia. Qué pasó; porqué anda en la calle desde los 11 años; porqué ella se ha convertido en una activista desde los 11 años. ¿Es eso lo que esperamos de un niño de 11 años, que ande reclamando como decían ellos, hoy por las ballenas, mañana por la Ley General, pasado mañana por la causa mapuche."
Cuidado, señora Ministra. Las cosas han cambiado y ya no basta someter a personas en base a castigos y amenazas, ningunear sus causas o aplicar condescendencia como si se estuviera hablando de animalitos sin dueño. Mucho cuidado, porque aunque eso puede funcionar como tranquilizante en los círculos políticos convencionales en los que usted se mueve, eso también es violencia y el elástico de tanto estirarlo, se puede romper.
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