Hay gente que detesta las series, que quizás les cuesta seguir una historia fragmentada o les aburre esperar las entregas semanales. Yo soy de las otras y para lo único que reservo mi paciencia es precisamente para aguardar los 7 días que separan un capítulo del siguiente. Así que, como mi devoción no ha decaído en todos estos años, creo que le rendiré un homenaje a estos programas, señalando los que al día de hoy se encuentran cómodamente en mi Panteón personal con los siguientes criterios: series de ficción que actualmente estén emitiéndose y que no hayan finalizado o sido canceladas. Con eso ya queda claro que
Seinfeld,
Oz ni
Los Simpson estarán en esta ocasión, a pesar de que en cualquiera de mis listas personales van por defecto. Quizás con otras categorías de selección entren en una lista futura. Entonces, yendo de menos a más esto queda así:
10. Lost.
Puede ser que los dos capítulos finales hayan logrado sacar la cara por todo el resto de la temporada, pero matar a
Mr. Eko, hacer capítulos temáticos por personaje y prolongar lo improlongable hace que gente como una, que quiso creer por voluntad lo inexplicable se desconcentrara. Lo siento, pero estirar demasiado el elástico puede traer como consecuencia querer ver
Lost sólo para decir que antes podían meter un oso polar y aún podía querer seguir la serie. Y ya no.
9. Men in trees.
Nuevecita de paquete. Nada más inspirador que una mujer de ciudad queriendo encajar en un lugar de Alaska. Ella: decepcionada de todos los hombres. El pueblo: lleno de ellos, como si se tratara de una falla en la matrix. Es el clásico chica conoce a chico, pero con toda la fauna y flora de un pueblo pequeño, es decir, historias mínimas que tienen que ver con este Twin Peaks amable dentro de su rareza. Sí, es una
serie para minas. Pero ver a alguien tan torpe como una en un entorno de naturaleza siempre gratifica a mi miserable espíritu.
8. Grey's Anatomy.
Intenté por temporada y media pasarla por alto, pero
es demasiado entretenida. El sólo hecho de que nadie sepa relacionarse sanamente y que
la protagonista carezca de noción de madre convencional ya me sedujo. Ni mencionar los personajes secundarios, los enredos varios sin pasar necesariamente por quirófano. Entendámonos: esto no es ER, no necesito saber si tuvo o no saturación cuando lo operaban de la enfermedad de
Niemann-Pick. Es mucho más importante descubrir si Meredith se puede entender con Dr. Dreamy o no. Puro chica conoce a chico y la bola de nieve que eso acarrea.
Torpe, corriente, egoísta, tacaña, desordenada. No puedo pensar en una característica positiva. Quizás ese rasgo de estar permanentemente metiendo la pata de la manera más horrible es lo que me hace reír a gritos con esta divorciada que encima, tiene que lidiar con la nueva polola de su ex, que también se llama Christine – “New Christine” dentro del caos de vida que tiene. Si ella fuera mi mamá, estoy segura que me habría ido de la casa a los 11.
6. Two and a Half men.
Nada que decir: Charlie Harper, bueno para el carrete, copete y las minas, con una casa increíble en LA se vio obligado a recibir a su hermano recién divorciado (por primera y segunda vez) loser, correcto, maniático y con un hijo que para mí, es lo mejor y más absurdo de la serie. Políticamente incorrectos, pero no al estilo South Park, sino a medio camino entre éste y Seinfeld. ¿Me explico? Seguro que no.
5. My name is Earl.
Notable. Es el misterio de cómo una serie que se construye sobre una premisa tan débil puede llegar a ser un GRAN programa. Ya hablé de mi devoción
acá: en clave comedia e imperdible.
No, no me sacarán lágrimas. No puede no gustarme hasta la médula una serie donde las mujeres se complican como uno, hacen citas a los mismos referentes pop que manejo y hablan más rápido que nadie. Como la vida misma: si no captaste te quedaste fuera. Además, es interesante ver que también en otros países a los periodistas les cuesta encontrar trabajo. Y por lo demás, Lorelei y Rory son las antiheroínas perfectas. Imposible que te caigan mal cuando todo lo que comen es para llevar y se emocionan con las mismas películas que yo. Identificación pura.
3. Prison Break.

Insisto. Para quien vio
Oz y gusta de series con historias corales y giros sorprendentes, impredecibles y coherentes,
ésta es la serie. Que
el protagonista sea espectacularmente guapo es sólo un plus. Si fuera Shrek igualmente la vería sin pestañear, ya que no todo el tiempo se logra encontrar una serie de conspiración con tanta fluidez y personajes tan sólidos. Espero la tercera temporada como si se tratara de un hígado nuevo.
2. Dr. House. 
Si yo estuviera en una reunión de pauta con
Dr. House, me haría quedar como un pequeño rayito de sol, dulce, condescendiente y conciliadora. O-SE-A. Ácido como para derretir piedras. Mi héroe personal y nada más que decir. Drogadicto, sarcástico y manipulador, pero capaz de resolver lo que nadie más puede hacer con métodos bastante fuera de protocolo, pero eficaces y secundado por un equipo de doctores que hace que todo sea más y más surrealista. Me recomendaron que dejara de verlo porque empezó a ser una mala influencia. Yo diría que sólo acentuó lo que tenía y como consecuencia, las reuniones de pauta conmigo ya nunca serán lo mismo.
1. Dexter.
Dexter es un forense especialista en sangre que trabaja para la policía de Miami. Es decir, escena

del crimen que contenga una gota ya amerita que la inspeccione él. Ese es su trabajo remunerado, porque en los ratos libres ejerce como asesino en serie de la peor basura de la ciudad. Y digamos que abunda. Pero no confundan: no es Batman. Él
disfruta matando y que lo haga con “los malos” es algo aprendido, no su instinto. La gracia: es tan pulcro y meticuloso, que nadie lo ha descubierto ni lo hará, hasta que un nuevo psicópata en Miami empieza a matar de una forma tan encantadora que es como si él mismo lo hiciera. Basado en el libro
El oscuro pasajero (Gran regalo de cumple,
ANOTEN!), es ideal si alguien quisiera conocer cómo funciona la mente de un asesino inteligente en un contexto tropicalón-rumbero que no tiene ninguna relación con Miami Vice. Ah, y la fotografía, increíble. Vi la primera temporada completa en apenas un par de semanas y sólo porque se demoró en bajar. Ahora está en Movie City, pero Internet sigue siendo el mejor amiguito para conseguirla.
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