Otras historias para gente rara

Lo que usted nunca quiso saber de mí en un solo lugar

martes, febrero 28, 2006

FRANZ FERDINAND! ah, y u2



El domingo fuimos con P, L y S, la hermana de L a ver a Franz Ferdinand al Estadio Nacional. Bueno, también tocaba U2 en la misma oportunidad, pero más tarde, como una suerte de teloneros inversos.
Desde nuestro cómodo lugar en galería vimos todo, pusimos atención a todos, como gente sin vida que somos. Y para evitar aburrirnos en esas horas previas al show, recurrimos a cualquier distracción, tema de conversación, personajes freak que vimos dentro del público y más. Este es el ranking de lo que pasó mientras esperaba a Franz Ferdinand: frases para el bronces y otros incidentes memorables.
1) "Lo bueno es que el tiempo nos acompaña"
Felices porque el día estaba nublado, con una temperatura más que agradable. Insólito para ser febrero y en Santiago, pero agradecidos por la escasa probabilidad de deshidratación, desmayos, insolación y amenazas varias que nos habíamos imaginado en nuestras catastróficas cabecitas. La frase maldita pasó de boca en boca muchas veces con una expresión de "no importa estar en galería viendo lo cerca que están esos malditos del Golden Circle (gracias a binoculares, que si no, ni eso hubiéramos visto) , porque ... el tiempo nos acompaña". Y entonces pasó. Lluvia. Dos veces. Viento HELADO. Todos apretándonos para entrar un poco en calor, una pareja poniéndose una manga plástica que inventaron a partir de un globo de Coca Cola desinflado, gorros y polerones cerrados.
Pero qué importa, porque "lo bueno es que el tiempo nos acompaña", cierto P?
2) "No se puede entrar con cámara. Mejor déjala en el auto"
NO CÁMARAS salía clarito en la entrada. Por lo tanto, olvida la única herramienta existente para inmortalizar esa gran y difícilmente replicable experiencia, seamos ñoñamente precavidos. Resultado: durante la espera, al llegar al número 80 dejamos de contar las máquinas fotográficas que nuestros amiguitos de galería habían ingresado sin que nadie les dijera nada. Para pataleta de la dueña de la cámara que quedó en el auto.
3) Bonet
Como somos unos lateros, no pudimos dejar de comentar la noticia del robo de obras de arte desde el museo de Rio de Janeiro. L, nos contó que no sólo un Picasso y varias obras más fueron saquedas. También un BONET. Sí, un Bonet. Nos quedamos mirando y fue una carcajada general, porque el pobre Claude Monet se esforzó pintando para que el otro lo bautizara Bonet. Y después de eso, seguimos esperando que apareciera Mono y su grupo U2.
4) La loca del calzón roto
Un cálido saludo para la tipa que cortó una manga de plástico, se puso un pedazo en cada brazo, se cubrió la cabeza con una especie de gorro plástico tipo ... no sé, pero muy flaite. Ella, que no se despegó de todas las bizarreses, fomedades, chistes freak, anécdotas varias, sudoku y todo lo que hicimos durante las horas de espera, no se dio cuenta que estuvimos pendientes de su persona tratando de resolver la gran interrogante de la tarde: ¿tenía un hoyo gigante en el calzón o era así la cosa? Cómo sería la magnitud del hoyo, que llegamos a pensar que era parte del diseño. Moraleja: no usar calzones rotos con pantalones a la cadera. Menos con 4 personas ociosas y sapas sentadas por 4 horas detrás tuyo.
Ah!! Y sí, era un tremento forado, no parte del calzón-paracaídas.
5) "Ese lugar era más caro y no se llenó" o "Ellos pagaron más y ven peor que nosotros" o "Se cansaron los hueones (de cancha)" o "Yo debería estar ahí (Golden Circle)"
Como se puede observar, la impaciencia y el ocio saca lo peor de uno: la miseria humana emerge desde lo más profundo. Conformismo, envidia, resentimiento, pero una cálida sensación de que uno podría estar peor fue lo que sostuvo a mucha gente de galería durante la larga espera. Hey! cuidado con las críticas, que a todos nos ha pasado. Y el grito para los de cancha, qué decir... se lo merecían y de verdad, no los envidié ni un minuto: parados, aplastados, cero visibilidad a menos que estuvieras siendo triturado adelante, etc. Yo a cancha no voy nunca más, pero claro que se cansaron los hueones y obvio que la galería tenía que gritárselo. Eso sí, lo del Golden Circle... carcajadas después de que escuché que la aspiracional del grupo lo mascullaba mientras no despegaba sus binoculares de los ojos, como buscándose entre los privilegiados del sectorcillo aquel.
6) Gracias por los Biniculares y el pancito con pebre
Mención especial al hombre visionario que vendía binoculares a luca con su especial pregón: "Biniculares a mil! Biniculares a mil!" . Por supuesto que compré unos y harto bueno los biniculares, hay que reconocerlo.
También debo señalar que el MEJOR sandwich ever fue el que compró L: tomate, palta, jamón con un toque especial de pebre. Cool. Perdón, L, no sabía que el que venía con el pebrecillo era tuyo, me lo devoré antes de preguntar.
7) "¡Nos van a ganar! "
Esto de estar bastante rato esperando hace que las multitudes saquen su lado patriota chovinista. Los distintos sectores de galería gritaban el clásico Ce hache i. Yo, que no soy particularmente patriota-shilena-ce-hashe-i, me vi preocupada porque al otro lado estaban gritando más fuerte que nosotros. Nótese el "nosotros", porque cuando declaré con cara de susto "uuuuh, nos van a ganar", me di cuenta que esto de tener 12 años mentales aparece hasta cuando nadie más está compitiendo.
8) Beckham
No, no estaba ahí, pero su clon nos alegró la tarde entre tanto fanático con cara de U2. Gracias, David, por existir. Nunca te olvidaremos.
En cuanto al espectáculo, no les voy a contar que Franz Ferdinand sonó mucho mejor que la primera mitad de su presentación en el Festival de Viña, que en un momento la gente de cancha se tiró y reventó a los de Golden Circle, que los teloneros tocaron 45 minutos y muchos descubrieron que SÍ, esas canciones que habían escuchado cien mil veces eran de Franz Ferdinand y se sumaron como seguidores del grupo, escapando del lado oscuro de la fuerza que es U2. Nada de eso saldrá de este blog.
Para eso y más, lean los diarios. O mejor aún, blogs más informativos, como éste. O desde otro ángulo quizás mejor, desde este blog (In your face, Rock & Pop!).

lunes, febrero 27, 2006

Resumen semanal

Where is my mind
Way out in the water
See it swimmin'

Where is my mind
Pixies

miércoles, febrero 22, 2006

Resumen semanal (de 10 días en verdad)

Esta semana lo que mejor interpreta no es una canción, sino un fragmento de un libro. (¿por qué estoy dando explicaciones?) Ojo con el Bonus Track en honor a Isla Chaullín.

- ¿Querría indicarme qué camino debo tomar para salir de aquí?.
- Eso depende en gran medida del lugar a donde quiera ir -respondió el gato de Cheshire.
- No me importa mayormente el lugar…-dijo Alicia.
- En ese caso poco importa el camino -declaró el gato.
- …con tal de llegar a alguna parte -añadió Alicia a modo de explicación.
- Oh! -dijo el gato- Puede usted estar segura de llegar si camina durante un tiempo lo suficientemente largo.
Alicia en el País de las Maravillas
Lewis Carrol

Bonus Track
Quiero escapar y despertar
Sin saber del tiempo
Quiero respirar sin nunca regresar
Escapar
Kudai (sí, Kudai)

martes, febrero 14, 2006

P E R R O G A T O



Yo tengo un cocker. Se llama Troll. Raro nombre para un perro o casi cualquier otra cosa, pero tengo reminiscencias tan gratas con ese personaje de ficción (por favor, nada que ver con Harry Potter), que cuando me regalaron a ese perro no pudo recibir otro nombre. Troll es lo más y no podría cambiarlo por otra mascota.

Y siempre ha sido así, yo prefiero a los perros. Dog person, como se suele categorizar. ¿Por qué? No es muy difícil, considerando que me gustan los perros mamones tipo cocker: parecen personas. Alguien me señalaba el otro día que son necesitados, pero a mí me da la impresión que puedo reconocer sus gestos, sus cejas inexistente me indican cuándo está desconcertado, entiende cuando estoy enojada. Él me da todas las pistas que yo necesito para leerlo. Y lo hago, lo entiendo, lo veo, lo adoro. Lo acaricio, le hablo, me mira. Un lenguaje diferente. Perros civilizados. No sé. Troll es diferente, él tiene paciencia, se acerca a la gente que yo conozco de una manera que me resulta familiar y en él confío. Como esas monedas gringas: IN GOD WE TRUST. Duerme junto a mí, le gusta el tomate, el canal People & Arts, tomar una siesta exactamente en el lugar en que yo lo hacía hasta levantarme. Nos reconocemos, no lo puedo dejar. No querría.

Nos queremos, confío en él.

Como todo en mi vida es blanco y negro, la U y Colo Colo, Canal 13 y TVN, te insolas o tienes cuero de chancho, universidades privadas o tradicionales, etc., la pregunta que se debería formular sola es por qué a mí no me gustan los gatos. Es decir, por qué no soy una Cat person. Simple: no sé lo que piensan. Pues bien, para los listillos que me dirán que los animales no piensan... bueno, císquense. Los gatos son buenos para cuando uno quiere vanidad, cuando quieres agarrar un jabón y se escurre de las manos, cuando sientes que no te dan las respuestas suficientes, cuando alguien espera con suspenso el siguiente paso. Si ellos te eligen – y casi siempre es de esa forma y no al revés- deberías sentirte afortunado. Porque ya sabes, los gatos tienen 7 vidas, pero no desperdician ninguna. Todas son para su propio crecimiento y beneficio, por lo que no pierden el tiempo en lugares que no le satisfacen. Y caen parados. No importa cuántas piedras les arrojes mientras van pasando por una muralla, ellos saben cómo esquivarlas o cómo hacerte creer que les diste y luego maullar como al descuido.

No me gustan los gatos. No soporto a los que se salvan solos y después te miran con cara de autosuficiencia. No puedo aguantar a los que necesitan ese espacio para estar solos. Bien solos y que se los reciba de vuelta como el hijo pródigo, celebrando cada estiramiento como de Pilates. No, no podría ser una Cat person.

Y sin embargo, soy una abajista (o una arribista, según se considere). Tengo que tomar distancia, me gusta que me entretengan, aunque sé cómo hacerlo. Me he sentido ahogada cuando se me trata como gato de chalet y no he tenido peros en abandonar cuando la situación no es la que me acomoda. No regrets y con el engranaje funcionando. ¿Egoísta? Como un gato. Elijo con quién estar, porque no soporto imposiciones de ese tipo. De la misma manera, me cuesta aceptar presiones de otros. Porque siento que eso es lo que me permite respirar en paz. Tomo la iniciativa, me voy a los lugares donde no tengo una garantía de lo que va a pasar, ronroneo de satisfacción cuando me regalonean, cuando me hacen cariño donde me gusta. Aguanto las palmaditas en la espalda, pero no me convencen hasta no tener yo la certeza de que es el camino que quiero. Pero eso no basta en mi mundo. Por eso, cada cierto tiempo, me propongo sintonizar más con la resignación perruna, con el bueno ya, con tomar las cosas como vienen, con la incondicionalidad en todo aspecto. Y me pongo el típico collar canino con la inscripción detallada de mi dirección para cuando me convierta en gato, alguien sepa dónde debe dirigirme. Porque alguien como yo, en el fondo, siempre quiere ser como un perro.

domingo, febrero 12, 2006

Resumen semanal

So please put your sweet hand in mine
We’ll float in space just you and I
Ladies & Gentlemen we are floating in Space
Spiritualized

lunes, febrero 06, 2006

Anti-Manual de Conquista

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Decía a un conocido que si en otra vida, en un universo paralelo debo hacer una estrategia para interesar a un tipo, voy a colgar los guantes en el tema de relaciones de pareja. No porque lo encuentre poco honesto, indigno, desperdicio de tiempo o cualquier expresión con connotación negativa. No, el problema es vivir sin saber bien dónde se está caminando, tratar de leer cada gesto, cada llamado, cada silencio antes de responder como una señal de que voy por buen o mal camino es como para irse directo al siquiatra a pedir SU ansiolítico amigo.

Y para qué, me pregunto. Porque si el lolo en cuestión vale la pena ¿luego le contaré muerta de la risa que estuve pisando huevos hasta que empecé a cachar por dónde venía la mano con él? Ah???? ¿Que generó una úlcera y que me tiritó el ojo durante todo el tiempo de cortejo / conquista?

Eso, sin mencionar que cualquier estrategia implica una representación, por lo que uno también está interpretando un papel, ajustándose a un patrón de conducta (“voy a ser más bien cartucha”, “no me voy a poner celosa pa´ no espantarlo”, etc). Esta esquizofrenia no me cuadra demasiado. Otras sí, está claro jejeje, pero eso de ajustarse a lo que él manifiesta gustar de una posible pareja y sorprenderlo con lo parecida que uno puede ser a ese ideal me desborda completamente. Sobre todo, porque pudiendo hacerlo soy 100% políticamente incorrecta, así que tarde o temprano termino manifestando lo que me parece bien o mal. Más temprano que tarde. Sería un fracaso para cualquier manual de comportamiento onda “atrape a su troglodita”.

Y eso está MAL, MAL, MAL, porque con seguridad uno debería ser algo así como esa canción de Los Prisioneros: “una mujer que no llame la atención” y que cuando insulte diga “tonto, tonto, amargado, búscate una polola”. O mejor aún, deslizarse por la vida de la otra persona sin hacer demasiado ruido, sin perturbar la apacible vida del candidato a algo, con el objetivo de mimetizarse en la existencia de este tipo y así un día él considerará normal la presencia de esta chica que entró como una ráfaga de aire y se quedó ahí. Haciendo musgo mientras se esfuerza por encajar o más exactamente, por no desentonar. Y ahí yo no juego. Por eso soy la peor para aconsejar a alguien y lo único que puedo decir es que no sigan mi ejemplo. Un "Usted no lo haga" en materia de conquista.

Por lo tanto, en ese juego iría a pérdida totalmente y cada vez que veo en mi círculo cercano esta interacción me doy cuenta que es super rudo mostrarse sin mucho miedo para poder conocer a alguien y conocerlo de verdad sin pasar por los malditos códigos no escritos de hacerse la o el interesante. No sé si me gustaría que el tipo en cuestión fuera taaaan cool, pero tan cool, que desapareciera por varios días y luego llegara como si uno tuviera que agradecer al cielo por su presencia. Pero sin que se note demasiado, no vaya a ser que piense que a una le gusta. In-cre-í-ble.

viernes, febrero 03, 2006

RESUMEN SEMANAL so far

I've stopped my dreaming,
I won't do too much scheming
these days, these days.
These days I sit on corner stones
And count the time in quarter tones to ten.
Please don't confront me with my failures,
I had not forgotten them.

These days
Nico