Otras historias para gente rara

Lo que usted nunca quiso saber de mí en un solo lugar

martes, noviembre 28, 2006

Algunas cosas nunca cambian

Debe ser que ya no voy a la universidad y en verdad, entre el trabajo, el trabajo y el trabajo, hay ciertas sensaciones medio diluidas por cosas como pagar la cuota de ble, el celular, el proyecto de no sé qué, el programa siniestro que a nadie le gusta, el maldito baile 3, los preguiones, el viaje a Tahiti, en fin… mil cosas que ocupan mi egresada cabecita. Por eso es que cuando pensaba que hasta la madurez había llegado a mi vida, vuelvo a sentir ese cosquilleo ridículo al ver lo que aparece a continuación como evaluación académica:


“Por todo lo anterior, la investigación realizada por estas alumnas resulta brillante (…) califico el trabajo con nota máxima: 7.0 (siete punto cero).”


Es cierto, hay algunas sensaciones como lo que pasa cuando uno se enamora, esa cosa medio embriagadora cuando el corazón da vueltas de carnero o las mariposas chocan como locas en el estómago ,para ponerlo en versión serie gringa. Son esos momentos cuando la gente habla de reencontrase con lo que te da placer: subirse de nuevo a la bici, volver a mirar todo con cara de primavera-verano (el que entiende, entiende). Bueno, lo de “nota máxima” y, sobre todo,observar ese muy hot número 7 (sí, algo me pasa con ese fraking numerito), representa la misma regresión a un paraíso celestial que parecia olvidado. Pensar que yo creí que ya había madurado, que las cosas habían cambiado. Pero no, así que vaya un abrazote a las tesistas from hell: autoexiliada (alias "la mercenaria del pop") y la buena de la Nata. Y un aplauso muy poco humilde para mí. Sí, fue harta pega, así que amerita.

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lunes, noviembre 27, 2006

Ladyplop



No voy a decir que es una sorpresa, pero enterarme que se cancela Ladytron me produce al menos malestar. Que la razón sea la baja venta de entrada me provoca más desagrado todavía. Yo hablo como público, pero aún así, reconociendo mi ignorancia, hasta yo le puedo señalar al señor Claudio Pérez, productor general de este evento, que:

1) Mezclar a Ladytron con Lucybel, Nicole (¡!), Marciano (¡!), Belanova (¡!), Garbo, Redulce (!! aplíquese a todo en verdad). Hasta Lulu Jaaaaaaaaaam, po. Faltó Tronic, Kudai y Tommy Rey. Sorry, Tommy Rey, le amooo, pero sirve para el ejemplo. Y todo bajo el pretencioso título de E-Pop Festival. O sea… esta canción no dice nada, nada, nada, nada… ¿De dónde sacan tanta mierda de grupo para telonear, me lo pueden explicar? Si querían hacer un festivalcillo con todas las bandas nombradas ¿por qué simplemente no lo hacen? ¿Tienen que someter a públicos tan disímiles a convivir porque a un productor se le ocurrió hacer un combo para ordenarse con los gastos y convocar a MÁS GENTE, no a la gente que corresponde para cada cuál?
2) Hacerlo en el Arena Santiago era mala idea. Mucho para la cantidad de incondicionales de Ladytron, porque finalmente (y esto corresponde al nº 3)
3) Gastar $17.000 para ver a Ladytron es comprensible, pero ¿por qué hacerlo para ir a ver a grupos que tocan hasta en las semanas mechonas y gratis? Y ahí se nos viene abajo la teoría del punto 1, aquello de la convocatoria de gente sin importar de qué público sea. El público duro pagaría por ir a ver a Ladytron al Caupolicán, a la Blondie, en la Ex - Oz, al Teatro Providencia, qué sé yo… a lugares más pequeños y llenarlos. Por menos $ también hubiera sido bastante grato, pero casi 20 mil debe ser una estafa para los admiradores de Lulu Jam (jajajaja, as if).
4) Pero quizás no hubiera sido un fracaso rotundo del Sr. Claudio Pérez, productor general del evento, si hubiera hecho la publicidad correspondiente. Si hasta Arjona, poooo. Y apuesto que llena el freaking Arena Santiago. O sea, está bien confiar en el boca a boca, pero no puede ser eso lo que profesionalmente se hace para promocionar un evento de esta magnitud. Y que cuesta casi $20 mil pesos. Radio, TV, revistas, flyer, no sé, cualquier pieza gráfica. Apliquen spam, por la cresta! Pero hagan algo.

Y entonces surgen muchas dudas, porque de acuerdo a lo que trascendió – OK, me puse como la revista Qué Pasa a puro trascendido- ni siquiera tenían los pasajes comprados a una semana del show. ¿Significará que ni siquiera la misma producción confiaba poder traer a Ladytron? Cabe preguntarse cuánto de expectativa especulativa habría para aumentar las ventas. Ladytron ahora tocará en Brasil y en Colombia. A Brasil llega de todo, pero a Colombia? ¿Organización, era mucho pedir, Claudio Pérez? ¿Costaba mucho elaborar un plancito de negocios, un plan de producción como la gente, hablar con los proveedores, conseguir los auspicios, contratar seguridad, etc.? No sé, yo no soy la profesional del tema, pero quienes se suponen que lo son tienen que tomar esos resguardos y dejar de hacer las cosas así, como salgan y cancelar a última hora. A ver, Claudito, si el mismo grupo en su página señala:

Santiago, Chile04.11.2006 We advise people not to buy tickets for the advertised show in Santiago, as it is still not fully confirmed. This will be updated when the promoter makes contact.

Y no contentos con eso la banda concluye tres días después que el show se cancela.

“The promoter of the Santiago show has not answered our agents emails or phonecalls for over 3 weeks.We are unable to book plane tickets to Chile because of this.Our show at Teatro Caupolican has been turned into something else, a festival at a different venue, the promoter has not, as agreed per contract, got us work/entry visas, given us any information of change of venue, or accomodation, or any guarantees that we will actually be performing at all.”

O sea, Claudio Pérez. Te compras un celular, pagas la cuenta del teléfono o empiezas por recordar la clave de tu mail, pero si estás interesado en traer a un grupo desde el extranjero al menos coordinas el contacto con ellos. Gestionas gastos, hoteles, visas. Es lo mínimo, no? (jajaja, ya casi había olvidado esa talla interna). No me interesa si lo haces tú o alguien más, pero como productor general, te aseguras que funcione. A menos que no tengas interés real en traerlo, como lo demostró este mal chiste. Finalmente, esta incerteza no favorece la venta de entradas, así que por favor, nada de andar lloriqueando porque el público no respondió. ZAPE, haga las cosas como un verdadero productor y va a ver que no va a necesitar lamentarse después.
Gracias, CLAUDIO PÉREZ. Cuándo produces otro evento.

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miércoles, noviembre 15, 2006

Aviso de utilidad pública


Si dejé de fumar, cosa que era uno de mis placeres/vicios más arraigados y queridos, puedo dejar cualquier y me refiero a CUALQUIER cosa, persona o elemento nocivo para mí. No digo que no cuesta, sólo sé que yo puedo.

lunes, noviembre 13, 2006

Felicidad instantánea (de la buena y de la mala)





1) Escuchar una canción que me gusta o que es apropiada para el momento cuando ando en bus, micro, metro o colectivo. No me refiero a las canciones del ipod, sino a estar en un taco en un colectivo entre dos viejas guatonas y de pronto, luz mesiánica, bellos y conocidos acordes fluyen desde un microparlante. Una prueba de que Dios existe, sin duda.


2) El té de manzana. Pero no cualquiera. Sólo éste.



3) Cuando la persona que te está dado la lata con cara, actitud y tono de autosuficiencia, sabelotodo y algo de prepotencia insiste una y otra vez en utilizar mal ESA palabra o confundir ESE concepto creyendo en verdad que está en lo correcto.

4) El disco “Universal Audio” de The Delgados

5) Meterme a una cama cuando le han cambiado las sábanas ese día. Sentir la tela estiradísima y fría es un instante de felicidad.

6) El olor a vainilla.

7) El momento en que aún no me despierto del todo y estoy soñando algo tan delicioso que hasta soy capaz de retener el sonido, voces, colores, olores o texturas.

8) Las galletas de la feria.

9) Un día soleado en Viña durante un fin de semana en época pre-calor siniestro y que desde que despierte se encuentre despejado o despertarme con el sonido de la lluvia en la noche o por la mañana.

10) Conversar con mis sobrinos. O escucharlos hablar entre ellos. O que me den millones de besos cuando los veo. O molestarlos. Sí, definitivamente, molestarlos.

11) Encontrar plata en la calle. Desde $50 hasta miles y miles. Aún recuerdo esa sensación como de estar intoxicada de alegría con los $40 mil que encontramos en el Jumbo.

12) Saber que la justicia tarda, pero llega. SIEMPRE LLEGA. Realmente, no sé bien por qué, pero esa certeza siempre logra ponerme feliz.

13) Abrir un mail de alguien que quiero. Una carta a la manera tradicional también funciona. Y ESA voz tiene el efecto de instant happines también.

14) Identificar personas, papeles, ropa, medicamentos, libros que no están a la altura de lo que se espera y deshacerme de ellos. Me imagino que Donald Trump debe sentir lo mismo cuando dice “You're fired”.

15) Llegar al paradero y que la micro o el colectivo pase inmediatamente. O ir caminando y que pase un conocido en auto y me lleve.

16) El momento en que estoy rompiendo el papel de un regalo sorpresa.

17) Tomarme la mañana del domingo para leer TODOS los diarios mientras tomo desayuno, nadie llama por teléfono y nadie me habla. Ah! Y para que la felicidad sea máxima, debo ser la primera en abrir el diario.

18) Estar por placer en otro país y darme cuenta que estoy caminando en buena compañía y con buena música por algún sector que me recuerde a Recreo. Sin apuros. Funciona también cuando me siento automáticamente enamorada de alguna ciudad.

19) Ir completamente sola en el asiento durante un viaje a Santiago. También funciona en el avión y en los viajes largos en tren, que espero no repetir en muchísimo tiempo más.

20) Despertar en la mañana y verlo acostado junto a mí.

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viernes, noviembre 10, 2006

Lo más


Alguien de Viña del Mar o Valparaíso sabe que es MUY megaultra freak que la Radio Festival no sólo cuente con esta canción dentro de su parrilla programática, sino que también la pusiera ayer al aire para todo su público, que habitualmente disfruta con el noticiario tipo La Cuarta, las risas pregrabadas y la versión cumbia de "Vivir así es morir de amor" de Camilo Sesto.

Por eso, VAMOS RADIO FESTIVAL!!! Ojalá que cada vez que tenga que escuchar esta radio esté el DJ audaz que programó "I don't feel like dancing" de Scissor Sisters. Aunque lo más seguro es que ya lo han echado, fue una broma de los inocentes o algo así.

Gracias por el error. Aunque a mi nana no le haya parecido tan gracioso.



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viernes, noviembre 03, 2006

distancias

Pienso que hace mucho tiempo, un día alguien me dijo que se iba. Que viajaba para estar a 10.912 kilómetros de distancia por diez meses. Diez meses que me parecerían muchos años. Que en ese minuto imaginé que los sentiría pasar lentamente y con frío en el alma, pero internamente creí mejor lucir una gran sonrisa de orgullo, de confianza y de oye, relájate, que no estamos pegados por la cadera, podemos sobrellevarlo. El máximo punto de la simulación fue que nos reímos, nos burlamos y hasta jugamos con que ni notaríamos el paso del tiempo. Mirándolo retrospectivamente, por alguna fracción de tiempo, sinceramente pensé que era una buena idea.

Me duró como 12 minutos la actitud cool, porque luego comencé a tener pena, mucha, mucha pena y esa tristeza me consumía, me hacía sabotear todo lo bueno y en el fondo, me mostraba que no lo iba a lograr. Pero se ve mal decir no, por favor, no te vayas, que no quiero vivir sabiendo que apenas lograré escucharte con ecos por un puto teléfono, que además, me iba a dejar desfinanciada, pagando las malditas cuentas astronómicas.

En todo momento me sentí culpable por desear que se quedara, que no atravesara medio mundo, que me dijera que nada era así de importante como para abandonar lo que teníamos, que tampoco podía visualizar cómo sería vivir sin mí. Pero nada de eso pasó. Y no pasó, porque no se suponía que ocurriera. Esos viajes se toman como una oportunidad irrenunciable, a pesar de que no lo son. Pero uno no lo sabe y ñoño como uno suele ser, ante una oportunidad, se da un paso adelante con los ojos cerrados y a costa de lo que sea, no ve que los cambios siempre son buenos?

Cada persona que opinó al respecto calificó de egoísta una actitud como la que estaba sintiendo, así que dije en mi estupidez heredada del shile de los 90, tanta gente de acuerdo no puede estar equivocada. Viva la democracia. Así que la procesión fue por dentro. Con bombos, platillos y artistas extranjeros invitados. Pero muy, muy en mi interior. Hay algo de defender la felicidad de la persona que uno quiere, hay mucho de sentirse mal si uno hace una zancadilla (aunque sólo sea mental) a esa particular forma que la persona amada eligió para sentirse pleno. Porque uno no puede ser egoísta y empañar una prometedora instancia de superación INDIVIDUAL.
Hice todo lo posible por ser empática, consolarme y entusiasmarme con las mismas metas que el viajero se propuso y cuestionarme periódicamente acerca de qué hubiera esperado yo que él hiciera en mi lugar, de invertirse los papeles.

Un día, 8 días antes de que colapsara de verdad y todo se fuera a la mierda, me senté en una galería muy fea de Viña. Entré ahí porque iba caminando en un estado de ánimo bastante navideño y de pronto sentí que estaba derramando chorros de lágrimas sin explicación. No supe qué hacer y me dirigí ahí, un lugar escasamente entretenido y atractivo, es decir, sin muchos ojos sobre mí. Sentí que las piernas no me sostendrían y me senté en una de las escaleras, la primera entrando desde calle Valparaíso, porque en verdad, no pude avanzar más. Y lloré, lloré sin parar por mucho rato mientras algunos perdidos transeúntes me miraban como interrumpidos en su frenesí consumista previo a la Navidad. Me daba un poco de vergüenza, pero no podía controlarme y las fucking lágrimas caían sin entender que yo ya no quería llorar más. Pero ahí estaba, a estas alturas, muy preocupada por cómo iba a llegar a mi casa de vuelta, ya que sentía todo el cuerpo pesado como si sólo durmiendo se me pasara eso que no podía explicar.

No volvió a ocurrir. Nunca más.

Hoy veía Gilmore Girls. En la serie, Rory y su pololo se separarían al menos por un año. En medio de la fiesta de despedida, en el carrete, él le dice a propósito de nada “Por qué no me dices que me quede! Dime que me quede!”. Y ella, en su perfección, le dice que no podría. Si todo eso me pasara a mí, yo pediría lo mismo que él. Exactamente lo mismo. Porque eso significaría toda la diferencia para mí. Debe ser que aún no aprendo a ser the biggest person y siempre hay alguien mejor que yo que me enseñará que uno puede posponer sus propias necesidades en beneficio de alguien que uno quiere. ¿Pero a qué costo? ¿Y para quién? ¿Y por qué es egoismo sólo en una dirección?

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