Vida de Perros
Hoy cuando pasé por la Plaza Aníbal Pinto había un perro dormitando al sol afuera de una fuente de soda. Estaba a un par de metros de él y lo miré sonriendo, deseando estar en su lugar en realidad. El perro abrió los ojos y sin levantarse, movió la colita mirándome.
Si yo hubiera sido perro, le habría movido la cola de vuelta, pensé mientras seguí caminando con una sonrisa.
La imagen no es de ese perro, sino de mi perro, a quien amo con locura.
Etiquetas: olor a vainilla

3 Comentarios:
A la/s viernes, junio 08, 2007 1:00:00 a. m.,
Anónimo dijo...
Yo te vi hoy en la U. Linda como siempre, pero con cara de apurada. No me saludaste, pero eso es clásico en ti CIEGA.
Rodrigo P.
A la/s jueves, octubre 04, 2007 2:41:00 p. m.,
Anónimo dijo...
Que hermoso perrito...pero te aseguro que no quisieras haber sido ese perro...de seguro un perro que sufre del abandono, del hambre y del desprecio de la gente que abandona...no creo que quisieras haber sido el....
A la/s viernes, octubre 05, 2007 9:47:00 a. m.,
Penelope Glamour dijo...
No, ese perro quizás sí. Es el perro de la misma fuente de soda y los dueños y personal que ahí trabaja lo cuida y alimenta. Pero si te refieres a querer ser un perrito abandonado, de ésos que abundan en valparaíso, tienes razón. Con seguridad es super difícil su vida y no me gustaría estar en su lugar.
Saludos
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