Felicidad instantánea (de la buena y de la mala)
1) Escuchar una canción que me gusta o que es apropiada para el momento cuando ando en bus, micro, metro o colectivo. No me refiero a las canciones del ipod, sino a estar en un taco en un colectivo entre dos viejas guatonas y de pronto, luz mesiánica, bellos y conocidos acordes fluyen desde un microparlante. Una prueba de que Dios existe, sin duda.
2) El té de manzana. Pero no cualquiera. Sólo éste.

3) Cuando la persona que te está dado la lata con cara, actitud y tono de autosuficiencia, sabelotodo y algo de prepotencia insiste una y otra vez en utilizar mal ESA palabra o confundir ESE concepto creyendo en verdad que está en lo correcto.
4) El disco “Universal Audio” de The Delgados
5) Meterme a una cama cuando le han cambiado las sábanas ese día. Sentir la tela estiradísima y fría es un instante de felicidad.
6) El olor a vainilla.
7) El momento en que aún no me despierto del todo y estoy soñando algo tan delicioso que hasta soy capaz de retener el sonido, voces, colores, olores o texturas.
8) Las galletas de la feria.
9) Un día soleado en Viña durante un fin de semana en época pre-calor siniestro y que desde que despierte se encuentre despejado o despertarme con el sonido de la lluvia en la noche o por la mañana.
10) Conversar con mis sobrinos. O escucharlos hablar entre ellos. O que me den millones de besos cuando los veo. O molestarlos. Sí, definitivamente, molestarlos.
11) Encontrar plata en la calle. Desde $50 hasta miles y miles. Aún recuerdo esa sensación como de estar intoxicada de alegría con los $40 mil que encontramos en el Jumbo.
12) Saber que la justicia tarda, pero llega. SIEMPRE LLEGA. Realmente, no sé bien por qué, pero esa certeza siempre logra ponerme feliz.
13) Abrir un mail de alguien que quiero. Una carta a la manera tradicional también funciona. Y ESA voz tiene el efecto de instant happines también.
14) Identificar personas, papeles, ropa, medicamentos, libros que no están a la altura de lo que se espera y deshacerme de ellos. Me imagino que Donald Trump debe sentir lo mismo cuando dice “You're fired”.
15) Llegar al paradero y que la micro o el colectivo pase inmediatamente. O ir caminando y que pase un conocido en auto y me lleve.
16) El momento en que estoy rompiendo el papel de un regalo sorpresa.
17) Tomarme la mañana del domingo para leer TODOS los diarios mientras tomo desayuno, nadie llama por teléfono y nadie me habla. Ah! Y para que la felicidad sea máxima, debo ser la primera en abrir el diario.
18) Estar por placer en otro país y darme cuenta que estoy caminando en buena compañía y con buena música por algún sector que me recuerde a Recreo. Sin apuros. Funciona también cuando me siento automáticamente enamorada de alguna ciudad.
19) Ir completamente sola en el asiento durante un viaje a Santiago. También funciona en el avión y en los viajes largos en tren, que espero no repetir en muchísimo tiempo más.
20) Despertar en la mañana y verlo acostado junto a mí.
Etiquetas: olor a vainilla

8 Comentarios:
A la/s martes, noviembre 14, 2006 9:17:00 a. m.,
Anónimo dijo...
Exijo el crédito por el inspirado final del punto 14.
no olvidemos NUNCA, q en cada lugar puede haber una Omarosa que despedir.
A la/s martes, noviembre 14, 2006 11:02:00 p. m.,
josefina dijo...
amé, pero amé este post.
Te felicito. Directo e identificable hasta el fin.
5,7,10,11,17,18 y 20 mis favoritos que yo tb habría escrito.
Que simple es ser feliz no?
A la/s miércoles, noviembre 15, 2006 6:39:00 p. m.,
Leonor dijo...
Cuando estás enamorada y en pareja el 20 es total,lejos una de las cosas que entregan más felcidad. Pero como yo estoy solita en este momento comparto contigo eso de abrir el correo de alguien querido, sobre todo si está lejos, y con su relato te sigue haciendo parte de su vida y sus vivencias.
Buenísimo tu post.
saludos
^
Leonor
A la/s jueves, noviembre 16, 2006 10:38:00 p. m.,
Penelope Glamour dijo...
Respecto al Nº2, entre mi círculo más cercano ya es conocido como el "té de la felicidad". Ejemplo:
- quieres té?
- ya!tienes té de la felicidad?
- no, tengo de este otro
- ah, pucha, bueno, dale.
A la/s viernes, noviembre 17, 2006 4:55:00 a. m.,
AKAHANGA dijo...
me ilumino escuchar hablar de recreo...tantas veces camine por sus calles. por temas de compañeros de colegio, trabajos de la U. pololas, ensayos con la banda, etc...que la mencion de su nombre me trajo la sensacion de estar parado en una calle inclinada....
A la/s lunes, noviembre 20, 2006 9:44:00 a. m.,
carolita dijo...
Què buen post caro, como todos...
Un saludito desde santiago...gracias por recordarme lo fácil que es ser feliz...digo recordar, por que hace tiempo no me ponía a pensar en lo feliz y afortunada que soy...en mi caso, el favorito fue el número 20 pero por dos. Ver al Mauro y a la Isi cada mañana: vitaminas para el día completo.
A la/s miércoles, noviembre 22, 2006 9:37:00 a. m.,
Penelope Glamour dijo...
Sí, me había amongado por completo y puse no recibir comentarios, pero está todo arreglado.
A la/s lunes, febrero 19, 2007 12:37:00 p. m.,
Anónimo dijo...
Por que no borras el 20? si fué despedido a lo Donald Trump...
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