2008 controlglam
Tengo una sonrisa de oreja a oreja y sigo más feliz que perrito con pulgas circenses.
Es complicado, tengo sobradas razones para no estarlo, para sobreanalizar, dramatizar, recordar con molestia, tristeza o desprecio algunas personas o episodios. Pero no me interesa siquiera dedicar alguna frase ácida de aquellas just for fun. Me encuentro fascinada, entretenida y concentrada en lo que me ocurre ahora, en lo que viene a futuro. Me gusta lo que está pasando y ese estado no es algo muy corriente en mí.
En general, lo bueno lo veo y aprovecho cuando ya está lejos, pasa por mi lado, porque ando pensando en treinta mil cosas diferentes y pre-ocupada de cualquier estupidez que me quita la capacidad de relajarme y disfrutar de ese momento. En esta oportunidad, tengo la opción de darme cuenta y participar de mi ciclo bueno. Se siente distinto, satisfactorio. Ojalá durara mucho más tiempo, porque este año hay cosas que me desvelan y hay muchas otras por las que no pienso perder ni un minuto de mi preciado sueño.
En el fondo, me gusta saber cuánto mido, lo que me hace feliz, lo que permite que seamos mejores personas dando lo mejor de uno, tomar un camino porque es el que elijo y no porque es el que simplemente está delante. O porque es el único que mi situación me permite ver. No sé si sea tan necesario hacer una evaluación o análisis personal público, soy una convencida que la renovación es algo privado. Si se proyecta, so much better. Simplemente, no me da la gana estar trasparentando mi proceso, condenar o alabar a nadie por ser parte de éste o no. Me gusta que cada uno sepa qué hace para estar bien, ser mejor, entregar su mejor versión y buscar lo que le falta.
Puede que el día de hoy me conozca más a fondo y por eso veo más claramente el paisaje que me rodea (gente + entorno), lo cierto es que en mi mirada y en mi cabecita están los momentos, contenidos, personas y sentimientos que me mueven, que provocan que quiera avanzar y no puedo permitirme siquiera entregar energía a quienes no aportan en esto, así que olviden cualquier esbozo de comentarios o actitudes maliciosas y turbias. Estoy en otra frecuencia, muy fuera de vuestro alcance.
El resto, ustedes saben quiénes son.
Es parte de este ciclo poder agradecerles ser parte de mi vida. Gracias por todo.
Cuenten conmigo para lo que sea, acá estoy en una versión controlglam de la vida. Y sintiéndome radiante. Nada que hacer.
Etiquetas: No soy perfecta, olor a vainilla

3 Comentarios:
A la/s miércoles, febrero 20, 2008 6:03:00 p. m.,
MagnoliaNegra dijo...
Que nos estará pasando querida, estos ciclos buenos, sin haber pasado demasiadas cosas buenas para justificarlo es intrigante, pero ahora sólo lo disfruto. Me alegro por tu pulgas circenses, me río con tu sonrisa radiante, y brido en nuestro honor.
Estamos taaann grandes... sorprendente!!
Apss y de paso te invito este viernes donde JP.
Besooos
A la/s viernes, febrero 22, 2008 5:38:00 p. m.,
Anónimo dijo...
Que gusto leerte y sentir tu felicidad... aprovecha con profundidad este ciclo, yo creo que es esto la felicidad, poder disfrutar a conciencia esos momentos.
Siempre queriendote y extrañandote.
Tu pequeño saltamontes
A la/s viernes, febrero 22, 2008 6:25:00 p. m.,
Anónimo dijo...
"Me gusta que cada uno sepa qué hace para estar bien, ser mejor, entregar su mejor versión y buscar lo que le falta."
Pero qué bien dicho, y qué bueno no sentirme la única. Desde el mega change laboral, tengo una sonrisa interna que hace que todo lo malo parezca bueno: "una bonita oportunidad", como le dice mi new perfect boss para que no me desanime. La raja que lo q pasa dependa de uno, y la raja tb sentir cómo te salen alitas cual mariposita descapullada. Cada mañana montada en la naranja metálica, siento el aire más puro que hace un año. Y esa hueá es impagable y you know why.
cariños my dear.
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal