Otras historias para gente rara

Lo que usted nunca quiso saber de mí en un solo lugar

lunes, diciembre 11, 2006

14:15



Domingo 10 de Diciembre.
En almuerzo familiar.


Comíamos la exquisita lasaña cruda que hizo mi padre ayer, cuando recibimos una llamada de un X que estaba tomando champaña porque Augusto Pinochet - sí, THE Pinocho - había muerto.


No estoy segura por qué la incredulidad, pero corrí lo más rápido que mi adolorido cuerpecito me lo permitió desde el comedor hasta una de las piezas en el otro piso para comprobar vía televisión si era cierto. Y ahí aparecía clarísimo: A las 14.15 murió Augusto Pinochet. Por lo tanto, en mi euforia, ni siquiera regresé corriendo, sino que grité cual feriante oligofrénica a punto de vender su última lechuga:

SE MURIOOOOOOOOOOOOOOÓ


De pronto, escucho una vocecita que pregunta con terror: "Quién se murió!!!". Claro, no me di cuenta en mi paroxismo, que estaba jugando por ahí Agustín, mi sobrino de casi 4 años. Yo, en mi desatinada aceleración de siempre, lo miro con cara de "niño, siempre recordarás este momento, porque es un hecho histórico y ble" y me tomo todo el tiempo para sobreactuarme, mirarlo a los ojos, acercarme y hacer la pausa efectista necesaria antes de decirle:

Pinochet, se murió Pinochet.

El Agus me mira y responde:

¿Y quién es Pinochet?

Lo amé, por supuesto. ¿Cómo no querer a alguien que no está contaminado?


"En realidad, no es nadie importante, Agus". - le respondí, mientras volvía al comedor a dar la noticia y hacer que el Hospital Militar y la Plaza Italia se instalaran en la mesa.




Etiquetas:

3 Comentarios:

  • A la/s lunes, diciembre 11, 2006 8:52:00 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

    A las 15:00 hrs. volvíamos de comprar unas deliciosas empanadas cuando un conductor enardecido bocinea a otro conductor despistado y le grita por la ventana: SE MURIO PINOCHET!!!! Raudos corrimos a instalarnos frente a la pantalla chica. Ha sido sin lugar a dudas la mejor empaná de pino con ají q me he comido en muuuucho tiempo.

     
  • A la/s lunes, diciembre 11, 2006 2:19:00 p. m., Blogger Francisca Anfossi dijo...

    La verdad es que yo hubiera preferido que el viejo se muriera en la cárcel...

    Pero de todas formas estoy muy feliz, porque por primera vez después de mucho tiempo ya, mi papá volvió a sonreir, ya está viejo y medio mañoso y sus días de felicidad son cada vez mas pocos...pero ayer sonrió, no sólo sonrió si no que se rió a carcajadas y eso a mi me hace muy feliz!!!

    Saludos

     
  • A la/s lunes, diciembre 11, 2006 2:21:00 p. m., Blogger Marcel Pommiez dijo...

    Buena respuesta!!!


    Ahora falta la verdad para hablar de reconciliación!


    Un abrazo

     

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal