voy caminando sin saber nada de mi porque todo lo que siempre quise ser ya no lo fui la muerte es mi felicidad lo se muy bien hoy voy a considerarlo una vez mas y mas que ayer tanto tiempo he malgastado aqui sin tener nada que hacer si tu me devuelves lo que di ya no habra que preocuparse para ser feliz
Creo en la posibilidad de ser feliz. Pendeja mimada me dijeron hace poco, pero como ya superé la contradicción de mezclar el whisky con agua bendita e hice de eso una marca, lo dejé pasar, porque el tema de la culpa está resuelto. Cargo, eso sí, con la desgracia de ser mucho más periodista de lo que quisiera. Una de mis manías entrañables es hacer repetidamente la forma de una flor con el dedo cuando (según yo) nadie me mira. Otra, es irritarme con las faltas de ortografía. Y sigo convencida de que toda la ciudad de Viña del Mar debería ser como Recreo, el barrio donde vivo.
1 Comentarios:
A la/s miércoles, junio 21, 2006 10:21:00 p. m.,
. dijo...
voy caminando sin saber nada de mi porque todo lo que siempre quise ser ya no lo fui
la muerte es mi felicidad
lo se muy bien
hoy voy a considerarlo una vez mas
y mas que ayer
tanto tiempo he malgastado aqui
sin tener nada que hacer
si tu me devuelves lo que di
ya no habra que preocuparse para ser feliz
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