Otras historias para gente rara

Lo que usted nunca quiso saber de mí en un solo lugar

miércoles, junio 14, 2006

Muere, cisne, muere


Alguien me dijo una vez que cuando se enamoraba era más fiel que los cisnes (glup!). No entendí inmediatamente de qué estaba hablando, porque desconocía que se señala a estas aves como una de las escasas especies monógamas dentro del reino animal.

La pregunta es ¿y si se equivocan?. Porque si la vocación es a la dedicación exclusiva a su pareja, no hay espacio para el error. El caso del cisne en Munster, Alemania, es un ejemplo: en ese lugar se enamoró y ha pasado las últimas tres semanas en pleno romance y cortejo con otro cisne, que ha recibido sistemáticamente muestras de devoción y cariño por parte de su admirador. Se encarga de protegerlo, se ubica junto a él todo el tiempo e incluso espanta agresivamente a los botes a pedales que atraviesan el lago donde estas especies habitan, cuidando su territorio y a su enamorado/a.

El cisne se ha enamorado para toda su vida, hasta que la muerte los separe (se supone que estas aves sólo se vuelven a emparejar cuando su pareja muere e incluso si no logran criar en un período, sólo el 3% de los cisnes se separa… espeluznante parecido, ¿no?). O sea, las expectativas que se han puesto sobre esta relación y sobre su pareja no es que sean desmedidas, son TODAS, COMPLETAS, ABSOLUTAS. Hay una voluntad de entrega que recae sobre el cisne sin dudar que el otro no fuera a responder a este sentimiento. La parte trágica de esta historia es que en Munster, en ese lago donde hay un cisne completamente cegado de amor, su pareja es una mentirita, un bote con forma de cisne de cinco veces su tamaño.

Por eso, ¿qué pasará cuando el cisne enamorado descubra que el objeto de su afecto tiene de cisne sólo la apariencia? ¿Hay alguien preparado para aceptar que todo en lo que creíste no existe? Si hasta el momento el hecho de que sea ficticio no ha sido impedimento para enamorarse, ¿será tan profundo el sentimiento, teniendo en cuenta que toda esta relación se ha construido en torno a una figura plástica? ¿Es amor finalmente o es la voluntad de focalizar todos los sentimientos de cariño en algo, en alguien idealizado? No importa si la retribución amorosa es la frialdad de una pareja sintética, porque en esa relación el cisne está jugando solo hasta el final y la fidelidad no es más que una actitud de ser leal a sí mismo, así que no me hablen de los cisnes y su fidelidad, porque es lo más egoísta que he escuchado y nunca plantearía la mía en esos términos, considerando que en el fondo, no se enamoran de su pareja, sino de lo que sienten que son cuando están con ella.

Muere, cisne, muere.

No encontré una foto más village, pero si alguien ve una más shula, será bienvenida.

3 Comentarios:

  • A la/s miércoles, junio 14, 2006 1:42:00 p. m., Blogger Francisca Anfossi dijo...

    No existe ser del género masculino o macho, que sea fiel, de hecho hay algunos que evitan "poner el gorro" mandándote "a volar" pronto para picar en otros nidos.

    Saludos!
    Buen Blog.

     
  • A la/s sábado, junio 17, 2006 1:11:00 a. m., Blogger Tania Busch dijo...

    no se... la gente se enamora y desenamora todo el tiempo. Uno cree y se descree del amor. Por eso prefiero centrarme más en la relación que en la palabra amor, que conduce a idealizaciones... Not very romantic, pero feliz

     
  • A la/s martes, septiembre 15, 2009 4:20:00 p. m., Blogger Escritor de Letras dijo...

    El amor es hermoso. Nos acerca a Dios. Nos hace sentir en la cumbre de la creación. El amor sincero no permanece atado a nada. Se despliega sin verguenza por todos lados. A toda criatura viviente. El día en que el ser humano haga del amor una parte de si mismo sera el día donde comience la agonia de la parte oscura que todos llevamos y que nos hace alejarnos de la belleza perfecta del proposito de Dios.

     

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