Parcial variando a despejado

El martes tenía un calor de aquellos. Estaba en Santiago a las 13 horas en uno de esos estacionamientos subterráneos que Labbé adora y que todo el resto del mundo debería detestar por caros, calurosos, con tipos que lavan los autos y se creen dueños del inframundo de Providencia, en suma, un pequeño infierno. Pero como encontrar estacionamiento por el sector no es tarea fácil, qué diablos. Resignación y pasar por alto al personaje que señaliza mal y hace que casi nos vayamos a negro.
Pero entonces apareció ÉL. De las tinieblas del monóxido de carbono surge como una alta presión cálida después de días de vaguada costera ÉL, el chico del tiempo más lindo de la televisión chilena. No es tan chico, en verdad, pero da lo mismo. Me estoy refiriendo al hombre que puede anunciar un aluvión con una sonrisa y uno se siente tranquila. El que comenta el mal tiempo, pero poniendo buena cara. ¿Se entiende la idea?
Y nada más aparecer con su caminar pausado, no importó que un imbécil nos hiciera las señas equivocadas para poder salir sin chocar. Luis Weinstein había caminado delante de nosotras, como en un desfile de modas personal, con su cara de complacencia. Y si Weinstein podía sonreír en ese infierno en el corazón de Providencia, quién era yo para detestar estar ahí. (suspiro)

2 Comentarios:
A la/s lunes, marzo 27, 2006 3:16:00 p. m.,
Anónimo dijo...
yo lo vi cerca de mi casa una vez hace dos años por lo menos y estaba COMO EL VINO.
TE FELICITO, es una experiencia
saludos
A la/s martes, marzo 28, 2006 11:15:00 a. m.,
José Ignacio Stark dijo...
yo me muero si me ponen a aline kuppenheim al lado. cloteo en mala.
ps: a todo esto, hace poco tuve un encuentro cercano con un testigo, en san carlos de apoquindo. me habl{o como media hora, y le terminé dando un numero y direccion falsos, de una mina a la que no soportaba. en fin.
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