Cuidando a las zarigüeyas
Creo firmemente que debo empezar desde ya a pagar mi karma y como no llevo una lista tipo Earl (que la semana pasada volvió a las pistas con nuevo capítulo), trato de sumar por donde pueda.
Eso explica que me haya convertido en la tía del año. Definitivamente, no podría entender otra razón para despertarme todos los maldito días a las 7:50 am para recibir a mis sobrinos más pequeños para después ir a dejarlos a sus "vacaciones entretenidas" en el Club Español o Estadio Español, como sea que se llame. Debo decir que no estaba muy entusiasmada. En primer lugar, despertarse tan temprano debería ser un delito y yo me convierto en una mala persona cuando lo hago. En segundo, porque uno de mis sobrinos tiene mugretactismo y aunque esté inmaculado encuentra la forma de ensuciarse completo en segundo y embarrar todo lo que está a su alrededor. Y el otro tiene un don para pasar en el suelo o pegarse en casi cualquier superficie que encuentre. Es decir, pasteles.
El primer día les abrí la puerta, les prendí la tele y me dediqué a tratar de recuperarme de la muerte cerebral que estaba sufriendo. O sea, aparentaba vigilia, pero puedo asegurar que no sabía ni cómo me llamaba. Todo eso hasta darme cuenta que me estaba riendo a carcajadas con los pequeños engendros.
Hoy me trajeron un alfajor y comentamos acerca de las nuevas "Tortugas Ninja" alias "Teenage Mutant Ninja Turtles Fast Forward". Apuesto que no sabían que hay una nueva versión de esa serie, con Splinter y todo. Me acompañaron a tomar desayuno mientras ellos comían la mitad de su primera colación. Todo esto salpicado por las intervenciones y diálogos más absurdos que se puedan imaginar, pasándolo increíble. Tan bien, que por un momento pensé que nos quedáramos en la casa y después le explicaba a mi hermana que no pudimos ir porque ... algo se me ocurriría . Entonces me vino la preocupación. Siempre he pensado que tengo 13 años mentales, no 4, po. Así que apliqué desprendimiento y completé mi trabajo de la Super Tía, acarreándolos al famoso lugarejo.
En todo el recorrido, mientras los escuchaba, trataba de recordar a quién se parecían. Yo he visto a alguien así, me decía. Pues bien, resulta que mis dos pequeños sobrinitos son iguales, pero IDÉNTICOS a estos personajes de La Era del Hielo 2: hacen todo junto, son torpes y hablan al mismo tiempo. Niños-zarigüeya. Eso son.
Etiquetas: ñoños, olor a vainilla

3 Comentarios:
A la/s jueves, enero 24, 2008 4:53:00 p. m.,
Anónimo dijo...
KE LINDO K CUIDES A TUS SOBRINOS, YO TENGO DOS HERMANOS QUE SON MELLIZOS Y K SE PARECEN A LAS SARIGUELLAS. CUANDO VIERON LA ERA DEL HIELO, LOS COMPAÑEROS DE CURSO LOS AGARRARON TANTO PAL HUEVEO K AHORA DETESTAN LA PELÍCULA.
ME GUSTÓ TU BLOG, PRIMERA VEZ ACA PERO ME KEDO PA RATO.
kATY
A la/s viernes, enero 25, 2008 8:20:00 a. m.,
Anónimo dijo...
Ay, pequeña Gipsy, en el fondo eres como el dulce alfajor q te regalaron las zarigüellas.
Nuca olvidaré a la Jose cuando en el día más importante de su vida (su cumple), entra por la puerta hecha una energúmena tras la recuperación de su juguete favorito por un micro segundo y se lanza la frase que acuñé hasta el fin de mis días: "ESTOY ENOJADA CON TODOS Y POR TODO". Y eso q eran 3 inocentes años los q cumplía.
beso
A la/s sábado, enero 26, 2008 10:25:00 p. m.,
Enri dijo...
Penélope:
Lo sé! Te he tenido olvidada por meses ... pero la vuelta a la relaidad laboral me tiene completamento ocupado.
Y respecto al tema que nos convoca: Debo reconocer que las gemelas hijas de mi hermano y autoungidas con el título de sobrinas me han quitado la mitad del cerebro. ¿Cómo es posible que dos pergenias sean tan malvadas y adorables al mismo tiempo? A eso hay que sumarle a la "ahijada" que actualmente está de visita en mi casa y que cada mañana me despierta con un beso diciendome: Te quiero mucho!
Cuento corto: Si Dios no te da hijos, el diablo te da sobrin@s!
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