El trabajo bien hecho
Detesto las oraciones sin terminar y los trabajos mal hechos. Es como cuando te tratan de robar el auto y dejan inutilizable todas las chapas. No sólo no se llevan nada (porque reventaron todas y cada una de ellas), sino que además, nadie puede entrar al auto, porque … no hay forma humana de abrirlo. El resultado era estar congelándonos en masa, encarando a los famosos cuidadores de auto y llamando a los carabineros de la nación, que llegaron a los 10 minutos como nunca, aunque sabíamos que eso no serviría de nada, a pesar que registraron la mochila de uno de los dizque hijos del cuidador de autos, encontrando dentro un martillo y linternas. Nadie explicó mucho sobre la posesión de esos objetos, pero es obvio: a nadie debe pillarlo desprevenido los clavos se puedan encontrar por 7 Norte. ¿Las linternas? bueno, era de noche y el alumbrado público no debe ser suficiente para poner un pie delante del otro en las aceras. Mal. Y todo, ¿por qué? porque hay un tarado que no sabe abrir un pinche auto para entrar a robar como la gente.
Y yo me pregunto, ¿costaba mucho abrir la puerta con un alambrito limpiamente, construir las casas COPEVA bien de una sola vez y sin el accesorio coqueto del plástico para lluvias, hacer amigable el mapa para entender el Transantiago, instalar correctamente el perno en el puente Loncomilla? Son algunas de esos cuestionamientos peregrinos que uno se hace cuando está en una calle de Viña del Mar, casi con hipotermia a las 12 de la noche afuera de un auto mal robado por un subnormal que en este momento debe estar transando una radio o disfrutando de los tesoros que encontró en otro vehículo. Pero nunca, nunca conocerá la satisfacción del trabajo bien hecho.Como si le impotara. JA!
Y yo me pregunto, ¿costaba mucho abrir la puerta con un alambrito limpiamente, construir las casas COPEVA bien de una sola vez y sin el accesorio coqueto del plástico para lluvias, hacer amigable el mapa para entender el Transantiago, instalar correctamente el perno en el puente Loncomilla? Son algunas de esos cuestionamientos peregrinos que uno se hace cuando está en una calle de Viña del Mar, casi con hipotermia a las 12 de la noche afuera de un auto mal robado por un subnormal que en este momento debe estar transando una radio o disfrutando de los tesoros que encontró en otro vehículo. Pero nunca, nunca conocerá la satisfacción del trabajo bien hecho.Como si le impotara. JA!
Etiquetas: Perro Mundo

4 Comentarios:
A la/s jueves, febrero 22, 2007 7:09:00 p. m.,
Anónimo dijo...
A lo mejor lo suyo no es el hurto, sino la reparación de chapas. Vaya usté a saber.
Saludos, y ayudándola a sentir.
M.
PD: "gqhzyci"? háganme el favor...
A la/s sábado, febrero 24, 2007 6:05:00 p. m.,
@micronauta dijo...
... a lo mejor el supuesto ladrón en realidad era un experto en seguridad, y hizo el trabajo gratis para prevenir que otro secuaz pudiera robarte la radio. O eso, o este tipo es el mismo que diseño la cuesta El Melón, la piscina olímpica de la casa central del Banco del Estado, el Fasat-Alfa y el lomo de toro de Pedro Torres con Diagonial Oriente que lo hicieron al lado equivocado del cruce, un aporte en reemplazo del café para los Ñuñoinos, pues la adrenalina que se juntaba en esa esquina cada mañana habría alcanzado para mantener despierto al ex-alcalde de Valparaíso durante un día completo.
A la/s sábado, febrero 24, 2007 8:51:00 p. m.,
Leonor dijo...
A lo mejor no se trata de un ladrón, sino que de un tipo obsesionado con las chapas de auto y cada una de ellas es un nuevo desafío para él y las tuyas deben haber sido tentadoras, quién sabe.
cariños
Leonor
A la/s lunes, febrero 26, 2007 10:11:00 a. m.,
Anónimo dijo...
Bueno, el sábado me tocó el que hace bien la pega, y se llevó radio y panel...creo que unos anteojos tb....el rollo de papel higiénico estaba estirado sobre los asientos, ¿le habrá dado ganas de hacer popó mientras desmontaba mi cd player?
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